Enfermedad de Perthes

ENFERMEDAD DE PERTHES

La Enfermedad de Perthes es una de las patologías que afectan a la cadera del niño con mayor frecuencia. Aparece más frecuentemente en niños (80%) que en niñas y suele manifestarse entre los 4 y los 8 años de edad aunque se han confirmado casos desde los 2 años hasta la edad puberal. Afecta a ambas caderas en un 15% de los casos.

Las causas no son del todo conocidas, la mayoría de las teorías defienden una alteración vascular, aunque parece claro que existe un componente mutifactorial, es más frecuente en determinadas zonas geográficas, existe asociación familiar, nutricional así como un retraso madurativo en la edad ósea.

Los síntomas se manifiestan  de forma insidiosa como dolor en la ingle que irradia al muslo e incluso a la rodilla  progresivamente se instaura una  pérdida de la movilidad de la cadera y cojera. Pueden transcurrir semanas o meses hasta que el paciente demanda atención médica.

El examen médico pone de manifiesto un alimitación de la movilidad, sobre todo para la separación y la rotación interna de la cadera. Puede existir una disminución de masa muscular, así como un acortamiento de la extremidad. No suelen precisarse pruebas de laboratorio.

La prueba complementaria de imagen más utilizada es la radiografía simple que se usa como control evolutivo, aunque en ocasiones existe una disociación clínico radiológica. Pueden coexistir periodos de gran afectación de la función de la cadera con unas radiografías aparentemente poco llamativas. En otras ocasiones los cambios radiográficos son importantes, no obstante el niño puede estar sin dolor y con una buena movilidad articular realizando una vida prácticamente normal. El cirujano ortopédico debe saber valorar determinados signos de riesgo que pueden ayudar a tomar decisiones en el tratamiento.

La enfermedad de Perthes provoca el deterioro progresivo de la estructura, forma y desarrollo de la cabeza femoral y del acetábulo pélvico (cavidad articular de la pelvis).

 A este proceso de deterioro le sigue un proceso de curación natural, de hecho esto ocurre en más del  75% dé los casos, pero las secuelas pueden manifestarse de formas distintas.

La cadera puede tener un tamaño mayor de lo habitual pero con buena funcionalidad, es lo que se conoce como coxa (cadera) magna.

Algunas partes de la cadera pueden sufrir un cese precoz del crecimiento siendo el resultado la desproporción entre dichas partes y las alteraciones del acetábulo pélvico, es lo que se conoce como cierre fisario prematuro.

Se puede producir una formación irregular de la cabeza femoral o una lesión irreversible del cartílago que prácticamente destruye la cabeza del fémur (osteocondritis disecante).

Hay que hacer un diagnóstico diferencial con otras enfermedades como la artritis séptica, enfermedades reumáticas, displasia de Meyer (generalmente niños menores de 4 años), sinovitis transitoria de cadera, alteraciones metabólicas o genéticas.

El tratamiento de la Enfermedad de Perthes va dirigido a contener la cabeza en el acetábulo y tiene como objetivo mantener la movilidad y prevenir la deformación y la alteración del desarrollo de la cadera. La mayoría de los casos evolucionan favorablemente, aunque deben someterse a revisiones periódicamente.

Durante la historia se han realizado múltiples tratamientos ortopédicos y aún hoy no existe un consenso total en el método. Por regla general se puede realizar una vida normal en los períodos asintomáticos y se recomienda el reposo de la articulación en fases dolorosa.

Si estos métodos resultan ineficaces, se opta por el tratamiento quirúrgico  que puede ir desde intervenciones poco agresivas como la sección de los músculos (tenotomía de aductores) que mantienen la cadera en una posición poco conveniente  hasta intentar  conseguir una mejor congruencia de la articulación mediante las osteotomías (cortes en los huesos) de la pelvis y/o el fémur.

Algunos signos de riesgo que el traumatólogo infantil tendrá en cuenta a la hora de aplicar el tratamiento más adecuado son: el grado de afectación y deformidad de la cadera, la edad de manifestación, la congruencia articular y la evolución del proceso.