Epifisiolisis de fémur proximal

EPIFISIOLISIS DE FÉMUR PROXIMAL

La Epifisiolisis  (que significa desplazamiento de un extremo de un hueso) de fémur proximal es una enfermedad de la cadera habitual en adolescentes. Generalmente se presenta acompañada de cojera y dolor en la zona de la ingle (donde anatómicamente se sitúa la articulación de la cadera) y/o la rodilla. Los pacientes con sobrepeso son más propensos a padecerla. Esta patología se produce cuando hay un debilidad de la unión de la epífisis (extremo del hueso) con la metáfisis (zona intermedia del hueso). Esa zona de unión, donde los huesos tienen la capacidad de crecer en los niños, y que ya no existe en los adultos se llama fisis. Y es en esta zona donde ocurre la alteración que produce la enfermedad.

En el momento del diagnóstico de esta patología, el 80% de los pacientes tienen entre 12 y 15 años de edad. Es más frecuente que se manifieste en el período peripuberal. La incidencia es muy variable entre las distintas zonas geográficas y razas, sin embargo, es más habitual en aquellas razas que presentan mayor índice de masa corporal. La obesidad es un factor presente en el 51-77% de los casos. 

Respecto a las causas, se han descrito varios  factores asociados al desarrollo de la enfermedad: problemas endocrinos (como alteraciones del tiroides o de la hormona del crecimiento), tratamientos previos con radioterapia, enfermedades como la osteodistrofia renal, alteraciones inmunológicas, causas genéticas   y factores biomecánicos (como la posición anatómica del cuello del fémur ). La combinación de estos factores da lugar a una fisis debilitada que no puede mantener la estructura de la cadera.

Existen varias formas de presentación. Las formas agudas o inestables se relacionan con los factores mecánicos y traumáticos. Los factores hormonales estarían relacionados con algunos rasgos morfológicos articulares y con una patología intrínseca que se da en las formas crónicas.

Tradicionalmente se ha clasificado la Epifisiolisis de fémur proximal en predeslizamiento, deslizamiento agudo, crónico y agudo sobre crónico. Esta clasificación está basada en la historia clínica, la sintomatología, la exploración física y las pruebas radiográficas. 

Predeslizamiento: presenta debilidad, cojera y dolor en la rodilla o el muslo que se incrementa con la actividad física.

Deslizamiento agudo (10-15%): presenta dolor agudo en la cadera y la cara medial del muslo o la rodilla. Puede que la intensidad del dolor impida la carga de peso.

Deslizamiento crónico (85%): es la clase más común y se caracteriza por la duración de más de tres semanas de síntomas. Los pacientes presentan cojera, dolor intermitente en la región inguinal, en la cara medial del muslo, la rodilla y el gemelo.

Epifisiolisis aguda sobre crónica: los pacientes presentan los síntomas de manera crónica y la cojera y el dolor pueden agravarse hasta impedir la marcha y la bipedestación.

Ante la sospecha clínica hay que obtener radiografías anteroposterior y axial de ambas caderas para confirmar el diagnóstico. En ocasiones no se observan lesiones pero ante las sospecha clínica y los factores de riesgo es necesario realizar una resonancia nuclear magnética que confirmará el diagnóstico en las mayoría de los casos.

El tratamiento busca prevenir la progresión del deslizamiento y evitar posibles complicaciones. La duración de los síntomas es un factor clave respecto a la gravedad de esta patología, de ahí que esté indicado el tratamiento precoz para impedir la progresión del deslizamiento.

La mayoría de casos que presentan Epifisiolisis de fémur proximal de tipo leve-moderado no desarrollan  complicaciones (como  condrolisis o necrosis) y la fijación in situ (cirugía consistente en la colocación de un gran tornillo que mantenga establela epífisis) suele dar muy buenos resultados a largo plazo. 

Los pacientes es estado grave que padecen osteonecrosis pueden desarrollar artrosis a una edad temprana. La osteonecrosis que afecta a los casos de Epifisiolisis de fémur proximal es diferente a la que pueden presentar otras patologías pediátricas de la cadera debido a que dicha patología aparece en edades en las que el desarrollo acetabular se ha completado, lo que impide una adaptación a la deformidad de la cabeza femoral. 

De cualquier forma, el traumatólogo infantil estudiará cada caso y la historia clínica de cada paciente para aplicar el tratamiento más adecuado.