Luxación Congénita de Cadera

LUXACIÓN CONGÉNITA DE CADERA

La luxación congénita de cadera (posición anormal de la cadera desde el nacimiento) es una de las patologías que con más frecuencia tratamos los cirujanos ortopédicos infantiles. Esta enfermedad se engloba dentro de un concepto más amplio denominado displasia (alteración) del desarrollo de la cadera, siendo la luxación su forma más grave, en la cual hay una pérdida de la posición anatómica normal de esta articulación.

Existen múltiples factores asociados a esta enfermedad, ya sean de tipo genético, raciales, mecánicos intrauterinos, neuromusculares, siendo mucho más frecuente en niñas (80%) que niños. La izquierda es la cadera más comúnmente afectada. Así como la presentación (posición del feto a la hora del parto) podálica y de nalgas la favorecen.

Gracias a los programas de detección precoz, en las primeras semanas de vida, se puede iniciar rápidamente el tratamiento a los pacientes que lo precisen. La exploración clínica en manos de una persona experimentada suele ser habitual en la mayoría de los recién nacidos en el ámbito hospitalario, y en ocasiones es suficiente para iniciar un tratamiento adecuado y precoz.

La ecografía es una exploración complementaria fundamental en el seguimiento evolutivo de esta enfermedad y en ocasiones indispensable para un diagnóstico adecuado.

Se ha utilizado múltiples sistemas de tratamiento ortopédico con el fin de evitar la cirugía, todos ellos han sido encaminados a mantener la articulación en una posición adecuada. Actualmente el método más usado y reconocido es el arnés de Pavlick, consistente en un posicionador dinámico de la cabeza del fémur en su lugar anatómico adecuado en la pelvis, para que la cadera se desarrolle correctamente, permitiéndole la movilidad.  Se tolera muy bien por los recién nacidos, y aunque al principio los padres se alarman un poco después aprenden a manejarlo con naturalidad, al comprender los beneficios de su uso y las complicaciones que suponen el dejar al niño sin tratamiento. En ocasiones se usan otros tratamientos como férulas de abducción (separación de las caderas) estáticas.

Si los métodos  conservadores no dan resultado, se realiza una intervención quirúrgica para conseguir la reducción y mantenerla. con el fin de evitar o minimizar el daño de la cabeza femoral y lograr una marcha normal cuando el niño comience a caminar.