Tortícolis Muscular

TORTÍCOLIS

Se describe como tortícolis a la posición que adopta la cabeza sobre el cuello manteniéndose doblada hacia un hombro y rotada hacia el  hombro contrario.

Existen numerosas causas, pero en la edad pediátrica, la más frecuente es la que ocurre por una contractura del músculo esternocleidomastoideo, lo que da lugar al denominado tortícolis muscular congénito

TORTÍCOLIS MUSCULAR CONGENITO

Afecta a recién nacidos y niños algo mayores, con una media de edad de dos meses de vida. En la mayor parte de los casos, se deriva de una mala posición fetal o de complicaciones en el parto (especialmente en aquellos casos en los que el bebé es más grande de lo habitual o nace de nalgas). También puede deberse al desarrollo defectuoso del músculo esternocleidomastoideo. 

El síntoma más fácilmente detectable es la flexión de la cabeza hacia un lado. La oreja se acerca al hombro y la barbilla queda enfocada hacia el lado opuesto. En más del 40% de los casos, en el músculo afectado puede palparse una tumoración , que no es más que los cambios fibrosos y el hematoma que puede acompañar al acortamiento muscular. Normalmente se realiza una ecografía que confirma este diagnóstico. Los padres deben ser informados de la benignidad de ese ”tumor”, palabra que transmite una situación en ocasiones desproporcionada a la realidad de esta enfermedad. 

Existen enfermedades asociadas. Casi 20% de los pacientes que padecen este trastorno presentan también un cuadro clínico de Displasia de cadera. Debido a la posición que adopta el niño para dormir, el cráneo y la cara pueden aplanarse ligeramente (lo que se conoce como plagiocefalia).

Otras  pruebas diagnósticas  que se realizan, además del examen físico del bebé,  son las radiografías y con menor frecuencia la resonancia nuclear magnética.

El objetivo del tratamiento es evitar la asimetría del cuello y la cara para recuperar la movilidad de la cabeza del bebé. Normalmente, se consigue con medidas conservadoras, realizando ejercicios de corrección postural y estiramiento. De esta forma se pueden recuperan y prevenir lesiones suave y progresivamente.

Además se debe adecuar el entorno para que el niño tenga los estímulos que le llaman la atención en el lado contrario hacia donde tiene doblada la cabeza, de ese modo ayuda al estiramiento del músculo afectado.

Para tratar los casos más complejos, generalmente en niños mayores de un año, se puede recurrir a la cirugía ortopédica. El largo nombre de este músculo se debe a sus zonas de inserción ósea. De modo que se origina en el esternón –esterno- y clavícula -cleido- y termina en la mastoides -mastoideo- (tras el polo inferior de la oreja). Por eso la cirugía consiste en alargar la parte tendinosa de este músculo en dichas localizaciones. Tras esto, se recomienda el uso de collarín cervical asociado a fisioterapia.