Rodilla Valga y Rodilla Vara

ALTERACIONES DE LA ALINEACION DE LAS EXTREMIDADES INFERIOIRES

Es un motivo frecuente de consulta el que los padres refieran que su hijo tiene las piernas arqueadas, mal alineadas, muy juntas o muy separadas, así como que la posición de sus pies no les parece la normal, casi chocan un pie con otro o, en cambio, se separan demasiado. Este tipo de alteraciones se engloban dentro de lo que los traumatólogos y cirujanos ortopédicos definimos como alteraciones del eje (axiales) y rotacionales de los miembros inferiores. 

En muchas de las ocasiones no reflejan ninguna enfermedad si no que se trata de posiciones normales y acordes a la edad del desarrollo del niño y están asociados a componentes familiares, raciales o de género. En  la mayoría de  los casos son temporales y forman parte del desarrollo normal.

Pero es necesaria una exploración minuciosa porque es labor del especialista saber diferenciar lo normal de lo patológico, valorando tanto su historia natural como su evolución.

Dentro de estas variaciones  podemos  destacar las que afectan a la rodilla, existiendo la rodilla vara (genu varo)  o “en paréntesis” y la rodilla valga (genu valgo) o “en equis”.

RODILLA VARA

Llamamos Rodilla vara o genu varu a la postura en la que las rodillas están separadas entre sí mientras que los tobillos se tocan. De esta forma, las piernas quedan arqueadas hacia afuera. Cuando los niños comienzan la marcha, alrededor del año de vida es habitual que lo hagan con las piernas separadas para ampliar la base de sustentación , además se acompaña de un arqueamiento de la tibias. La percepción del adulto es que esas piernas  está muy separadas, y es cierto y normal hasta aproximadamente los dos años de vida. La actitud es la observación de la evolución de la alineación de las piernas y en condiciones normales constataremos que a partir de dicha edad suele mantenerse la “deformidad” y que progresivamente se va atenuando. Incluso podemos ver como se invierte y las rodillas llegan a estar “demasiado” juntas. Esta dinámica postural es el patrón angular normal del niño. 

Por tanto, hay varios factores a tener en cuenta para determinar si el arqueamiento de las extremidades es normal. La edad es el primeo de ellos, si el niño tiene menos de dos años de edad la Rodilla vara puede estar dentro de la normalidad. La distancia entre las rodillas y el eje de carga desde la cadera al pie son otros de los factores a valorar para constatar la normalidad de la desviación.

Las pruebas diagnósticas basadas en estudios radiológicos también pueden ser esclarecedoras para valorar el índice de normalidad postural y, además, permitirán al traumatólogo descartar otras afecciones que pueden estar relacionadas con la Rodilla vara: problemas óseos como las displasias, infecciones,  enfermedades metabólicas como el Raquitismo hipofosfatémico o la Enfermedad de Blount ,lesiones postraumáticas, así como enfermedades no específicas de la articulación de la rodilla que pudiese ocasionar su desviación secundaria.

El tratamiento suele, consistir en  observaciones periódicas para determinar cuál es el tratamiento más adecuado si es que este fuese necesario. En la mayoría de los casos el uso de férulas, ortesis. calzados especiales y otros materiales ortopédicos no están indicados para la corrección de la misma. 

En aquellas ocasiones en los que la Rodilla vara supera los valores normales se recomienda aplicar un tratamiento de cirugía correctora. La cirugía puede abarcar desde técnicas poco invasivas como el uso de pequeñas placas que producen un frenado controlado del crecimiento de uno de los lados de la rodilla (hemiepifisiodesis),  para conseguir su alineación, hasta cirugía correctoras que en un solo tiempo alinean los eje realizando cortes óseos (osteotomías).

RODILLA VALGA

La Rodilla valga (genu valgo) se caracteriza por que las rodillas se tocan mientras que los tobillos quedan separados entre sí. Este patrón angular es típico entre los 3 y 5 años de edad. En numerosas ocasiones suele ir acompañado de una apariencia de pie plano. En el trascurso del crecimiento este patrón irá disminuyendo hasta un patrón de discreto valgo, éste será definitivo a partir de los 7 años. 

Se deben tener en cuenta diversos factores para valorar si la posición de las rodillas es normal. En primer lugar, si la edad del niño está comprendida entre los 3 y 5 años se considera una situación normal. En segundo lugar, hay que observar el ángulo que forman las rodillas, permaneciendo éstas juntas, los tobillos no deben quedar a una distancia superior a 8 cm. También es importante valorar si el eje de carga entre cadera y tobillo queda externo a la rodilla (anomalía) o comprendido en ella (situación normal). Otros factores que pueden ser indicativos de un problema de Rodilla valga son el sobrepeso, la alteración de la marcha o la presencia de dolor en la cara interna de las rodillas o en la planta de los pies.

El traumatólogo realizará distintas pruebas diagnósticas para descartar la presencia de patologías que pueden ir asociadas a la Rodilla valga, como son la Osteomielitis (infección del hueso), la Obesidad, displasias,  lesiones de tibia o el Raquitismo. El estudio radiológico es crucial para valorar la normalidad del estado de las rodillas del niño.

El tratamiento incluye las observaciones periódicas para observar si el patrón angular evoluciona con normalidad durante el crecimiento disminuyendo el choque de las rodillas. Los casos de Rodilla valga asimétrica pueden mejorar colocando una rodilla de larga contención. La cirugía correctora está indicada cuando el paciente sobrepasa los valores normales.